Nuestra Historia

Damas Orientales: de la caridad a la filantropía, de la beneficencia a la responsabilidad pública.



Decir Damas Orientales en nuestra contemporaneidad parecería un anacronismo o una mirada nostálgica y hasta romántica del pasado. Es posible, entonces, que en un registro rápido el lector/a podría adoptar, erróneamente, cualquiera de estas perspectivas. Y decimos errónea, porque si nos adentramos un poco en la importancia de la Asociación Filantrópica de Damas Orientales de 1843, si valoramos la innovación que implicó esta organización en su tiempo, y si dimensionamos las continuidades y rupturas conceptuales desde entonces, podremos acercarnos mejor al núcleo que nos inspiró para honrar su nombre.

Hay mucha historiografía sobre la Guerra Grande e incluso sobre algunas de las mujeres que integraron esas Damas Orientales en pleno conflicto bélico. En este sitio web, se puede acceder a la documentación oficial que da cuenta de su creación, junto a una somera bibliografía sobre esta Sociedad.

El disparador que nos hizo fijar la atención en Damas Orientales, fue la denominación “filantrópica”, porque la ubica en un lugar distinto a la caridad religiosa predominante en la época. Seguramente sus integrantes fueran mujeres religiosas y piadosas, pero esta denominación las encuadra en una perspectiva laica. Probablemente porque, en esos tiempos tempranos del nacimiento del Estado Oriental, la iglesia ejercía un poder relativo en estas tierras. La noción de caridad, esa virtud teológica cristiana de amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo, está orientada a “dar un pescado al hambriento”, en un contacto personal de pequeña escala. Mientras que la filantropía, refiere al amor a la humanidad y busca no sólo saciar el hambre con un pescado, sino “dar una caña y enseñar a pescar”. La filantropía está enfocada en mejorar la vida de las personas con cambios duraderos, que logren en un tiempo hacer innecesaria la asistencia, en un contexto humanista no religioso. Seguramente estas consideraciones fueran ignoradas por algunas integrantes o, por el contrario, defendidas acérrimamente por otras; pero lo desconocemos porque no hay voz expresa de estas mujeres al respecto.

Damas Orientales se enfocó, en plena crisis de la Guerra Grande, a la creación de un Hospital (situado en el Fuerte, hoy Plaza Zabala) para atender a los heridos de ambos bandos en pugna. “La asistencia de los valientes que estén heridos en defensa de la Patria es siempre objeto de grande importancia para los que la aman, pero aún más especialmente para las que, madres, esposas o hermanas de los que combaten por la libertad, saben apreciar mejor sus fatigas”. Recaudaron fondos, fueron homenajeadas por el poeta Francisco Acuña de Figueroa quien les dedicó un himno, por Esteban Echevarría quien les recitó una poesía y honradas hasta por Sarmiento quien les dedica unas líneas en su libro de Viajes.

Finalizado el episodio, se dedicaron a atender la educación infantil y necesidades de viudas, “expósitos”, niños y niñas. Dejaron huella en la sociedad oriental por varias generaciones. Con los sucesivos cambios de gobiernos, levantamientos armados y vuelta a esas frágiles institucionalidades (al menos hasta la última gran guerra civil de 1904), esta organización fue cambiando de autoridades, se crearon otras y volvieron a cambiar. El proceso de secularización de la sociedad uruguaya (que tuvo varios hitos durante el proceso de modernización) se manifestó también en estos escenarios de sociedades de beneficencia, materializándose en cambios en la atención de los enfermos, en el concepto de salud y en la atención a las necesidades de la población. De la caridad y la filantropía se transitó a la responsabilidad estatal en la atención de los derechos crecientes de la ciudadanía y al diseño de políticas públicas.

Hoy, en otra crisis, en un nuevo tiempo histórico, nuevamente las mujeres uruguayas se unen para intentar contribuir, como sociedad civil organizada, a enfrentar una pandemia. Desde 1843 al presente se sucedieron transformaciones profundas en la construcción del estado y sus poderes; en el desarrollo de la nación; cambios en las mentalidades, en la religiosidad y en el laicismo; consensuamos una agenda de derechos, suscribimos compromisos con las ODS internacionales; y ha cambiado el lugar de las mujeres en la sociedad. Pero aún queda mucho por construir, techos de cristal por derribar, violencia de género por erradicar.

Con esas continuidades y rupturas nos unimos para buscar soluciones creativas, poner en marcha proyectos de intervención que impulsen la igualdad de oportunidades para las mujeres con el sueño de trabajar por un cambio social y político en equidad. Buscamos generar intercambio de saberes para conciliar el mundo de los desafíos privados y públicos.

Desde la sororidad, nos proyectamos para superar las nuevas vulnerabilidades.
A través de orientaciones, incubación de proyectos, capacitación y trabajo en red, este grupo de mujeres feministas, desde las más diversas áreas del quehacer nacional, adscripciones políticas, religiosas, culturales y etarias nos hermanamos para crear mejores condiciones de vida sin sustituir la responsabilidad estatal de las políticas públicas.



1 Origen, Fundación y Reglamento de Asociación Filantrópica Damas Orientales, Montevideo, Imprenta del Nacional,1843

2 “Inspirando sagrado heroísmo, En las Damas la excelsa deidad, A los bravos heridos al punto Se alza un templo de asilo y piedad. Los que heroicos su sangre derraman Por la. patria con alto valor, Aliviados por ángeles miran En consuelo cambiar su dolor. Coro Heroínas que dáis el ejemplo De virtudes al Pueblo Oriental, Los campeones, la patria y el mundo Os tributan aureola inmortal”.

Poesía de Esteban Echevarría dedicada «A la Sociedad Filantrópica de Damas Orientales. Estrofas: «¡Matronas Orientales! vuestro sublime ejemplo La Patria agradecida, jamás olvidará; Cuando su noble frente corone la victoria, A par de ilustres nombres los vuestros grabará».



Descargue estos documentos para conocer la historia de la Asociación de Damas Orientales

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